Síndrome de Stendhal (Lésbico) ¡Esta vez te pillaré! - Murmuré. Como los días anteriores de esa semana fingí no darme cuenta de su presencia en el fondo de la sala, en teoría desierta, y continué con la mirada fija en la partitura como si realmente necesitase valerme de ella. Me la sabía de memoria, igual que el resto de mi repertorio, una no llega a ser primera solista de la Orquesta Filarmónica de Nueva York por casualidad. Puede que parezca extraño, pero desde el principio su modus operandi no me alarmó. Si bien es cierto que el salón de conciertos teóricamente estaba habilitado sólo para mí, no lo es menos que una docena de personas trabajaban fuera de él y que, con un simple grito, el menor conato de agresión por parte del desconocido se daría por sofocado de inmediato. Justifiqué su presencia allí por otro motivo más elevado, soy una romántica sin remedio. Nadie mejor que yo conoce el tremendo efecto que la música en general y la clásica en particular tiene en l...